domingo, 20 de junio de 2021

Ver romperse un corazón - Ed.M.Undo

 Ver romperse un corazón.

Quedarse trabajo. desbaratado. Eterna sunshine. Animación suspendida. Láminas subterráneas que nos imantan el alta. No he visto la nieve ni la puedo imaginar. Eramos la ceniza de los continentes. Lo que agita los movimientos trepidatorios. Libélulas que pensan toneladas. El lápiz del devenir. Ella suave como la brisa. Del tamaño de la bomba que  

miércoles, 9 de junio de 2021

La señal - @ed_m_undo

 La parte de la historia del arte que me encanta ese periodo renacentista iluminado por el barroco comienza aparecer el Cristo con estos ropajes dignos de un rey o sea eso posmortem que parecía muy vívidamente en tu cuadro aunque sea en que quizás es la época en la que la gente era azul y estaba demacrada no recuerdo el nombre de esa era pero me encanta porque aparece el Cristo me estirando su mano derecha y levantando el dedo índice y medio y te está mirando los ojos y no se revés. El Dios te está mirando a los ojos y no al revés la normalidad es nosotros los hombres mirando el cielo en busca de Dios nos mira y levanta todos dedos pero en la forma en la que fue pintado ilustrado es de Cristo muestra una CDA una leve tensión en sus brazos en donde tú sabes que él está haciendo este movimiento y luego tú ves que por otro músculo está moviéndose izquierda derecha y si tú lo quedas viendo fijamente el mueve los dedos haciendo la señal de la Cruz.



La película se basa en un cortometraje llamado shorts. Cómo podrá anticipar el lector se debe tratar de una historia que ocurre en un lugar cálido no es tropical George estamos hablando algo más euroamericano .

Mi trabajo de dirigir un centro de ataque digital y cibernético con el presidente tengo que hacer todo lo posible para hacerle daño yo soy el terrorista no negocia conmigo pero como pertenezco a sus líneas y una línea la que no me paso distraigo distraigo de esa manera y control y se controla el crecimiento.

sábado, 5 de junio de 2021

Las pagodas - Ed.M.Undo

Le faltó más sustancia a las escenas en las que Burroughs se drogaba, para él no era un escape, era el ingreso a una vida a la que no se tiene acceso en el sistema.

Siempre se ponía filosófico después de salir del cine. El hombre podía encontrarle la sustancia hasta a la película de las Spice Girls. Por eso se aisla de ciertos films, de ciertas franquicias. Hay que ser selectivo con lo que no se quiere ver.

Las pagodas. Vivir en simetría. Psiquiatría.

domingo, 23 de mayo de 2021

Infinite twist, una creación de @Ed_M_Undo

 Comes this new twist.

He is after this massive wreckage. He is trying to save them.
The other twist is that we all know they all are already dead.

El propósito de la comida a 7 tiempos es que puedas explorar las dimensiones, conforme lo ingerido empieza a tener efecto, los sabores explotan en nuevas experiencias para las papilas.

Hay gente que cuando mata a otra gente ve una alucinación de cuando los ángeles se llegan el alma, es tan bello que lo vuelven a repetir. Caravito, un adicto.

It's set.

What?
Now all the women in the planet Earth are pregnant.

And the ment every woman, 11 years old to 60 years old. Al impregnated by him. 
We understimated him. We thought he was lying.

Yo tengo un video para una de las canciones del Kid A. How to dissapear completely. Ocurre en un asilo en la Segunda Guerra Mundial.

Siento una tarántula debajo de mi brazo. 

En el 2023, la depression también tuvo un hype.

Vemos llamas, rayos y centellas.

sábado, 8 de mayo de 2021

Vaivén, historia de @Ed_M_Undo, saga post apócrifa Polanski Silent

 Cuando llegaron a la habitación, sintiendo que habían salvado al mundo, se les aparece un ser antiguo. Ellos se quedan asombrados. Si era una escena atemorizante. De la nada junto a ellos un hombre muy alto muy blanco. Blanco leucémico. Junto a él 3 mujeres esculturales cuyas cabezas envueltas en tul, atado a su rostro. Tan sencillo acto, tan violento, tan fatuo. Infraleve. Pero hay algo detrás, un gesto, un rasgo, una intención. Un cuerpo listo para asesinar. El hombre se presenta, Aluel, tercera corte de "El hombre". Así será conocido de ahora en adelante quien auspicia y financia sus empresas. Sus hazañas. Si esta historia fuese contada de su lado tendría un propósito. Quizás ellos serían los héroes de la película. Pero nos tienen acorralados. Antes del primer ciclo, el final inesperado, nos dimos cuenta que para viajar en el tiempo lo tenemos que destruir desde adentro. Así que él es la primera manifestación del hecho. Anuel. Etéreo. Infinito. Una mirada que lo ha visto todo. Que no tiene ganas de ver nada más. Cansada. Millones de años. Siglos de espera. Milenios de olvido. Mirando. Esperando. Una historia que empieza antes de la historia. Sus ropas de siglos atrás. Materiales que ya no existen. Técnicas extintas. Su pecho no se mueve. Ese vaivén de suspiros como el mar. ¿Está vivo? Enigma. 

jueves, 29 de abril de 2021

Felicitaciones. Un fragmento de la saga de Ian Tate Polanski y los Imposibles.

 Los felicito. Han eliminado a la creación más bella del Creador. Su orgullo. Su mayor fracaso. Si tuviera manos los aplaudiría.

Son unos héroes. Para eliminarme a mi, al Mejor de la creación, han liberado a lo peor de la creación. Mi trabajo nunca fue ir en contra de la humanidad, mi trabajo fue capturar lo peor de la creación. Me felicito a mi mismo por no tener que existir en el mismo tiempo que las plagas han regresado a la Tierra. Nos tomó 6 días capturarlos y en 1 solo crearlo todo. Ahora es su misión volver a encontrarlos.

miércoles, 21 de abril de 2021

Sin título, por @Ed_M_Undo

Yo quería que el personaje se vea evolucionado, se vea maduro, mayor; dijo el director.
Por eso de una escena a otra esperé un año. Ya no era un chico, era un hombre.

La evolución del personaje según Campbel debería resultar en un ser superior, con dominio de su razón y control sobre sus emociones.

Valía la pena el tedio, la espera. 

El personaje caminaba rodeado de perros. El animal tiene un instinto superior en el exterior. Estuvo más tiempo expuesto a la intemperie. Nosotros encontramos confort en las cavernas, que luego se convirtieron en casa, luego en guettos, luego en jaulas. Por eso enjaulamos a los perros, para volver a sentirnos humanos. Lo inhumano nos vuelve humanos.

El guión iba algo así: Joel camina por el campo, ha sobrevivido la dureza de la montaña. Un Frodo de metro ochenta. Melanina. Recuerda un pasado iluminado, un tiempo de paz. Luego la desinformación, los fake news, Twitter, los memes, la guerra. El caos, el miedo, el olvido, la desesperación. La montaña el último bastión.

Sale de la montaña y no encuentra un solo ser viviente.

Encuentra al robot. La robot. Un ser demasiado empático para ser humano. Se enamoran. Pero su batería va a terminarse y su memoria se borrará. Antes de desconectarse, tiene un recuerdo, ¿o es una alucinación? Que él fue quien violó y mató a su dueña, hace muchos años cuando ella era solo un software. Le pide un beso. Y con lo último de electricidad lo electrocuta. Juntos en el olvido.

FIN


lunes, 19 de abril de 2021

Situaciones incómodas con desconocidos vol. 1, por @ed_m_undo

Por alguna razón obvié nuestra llegada a la mansión, a pesar de que a la distancia le eché un par de vistazos desde la ventana del carro y pensé que tenía dos fachadas.
La casa le hacía honor a sus halagos. Al llegar ahí tenías la sensación de estar en otra tierra. Estar en Marte.
Monumental.
Dantesca.
De proporciones bíblicas. 
Una catedral. Era un edificio de tamaño excepcional, era como si todas sus medidas estuviesen diseñadas no para hacer grande la casa, sino para hacerte sentir insignificante.
Minúsculo.
Vacío.
Dadas las circunstancias de mi presencia y los motivos que me llevaron no solo a incorporar la comitiva en pleno viaje a la mansión, sino a conducir y negociar con un policía la llegada a nuestro destino tres horas más tarde de la hora de la invitación.
La esquela que nos invitaba a un paraje remoto era blanca y de terciopelo, un terciopelo hecho papel escrito con tinta plateada. Ya no se dedica tanto tiempo para hacer a mano una monotipia con el único fin de informarnos de la reunión que planeaba realizar en 3 domingos en su casa del lago. A pesar de referirse a un lago, en el sector no había mayores accidentes geográficos que permitiesen un cuerpo de agua de ese tamaño. La piscina de la casa era el más grande depósito de agua de la región. Su paisaje era árido pero en las horas mágicas mostraba estar poblado de árboles altos y negros, que siempre me sorprendió como podían esconderse al sol para volver a ocultarse en la noche.
Nuestro anfitrión, Patricio, nos esperaba en el garage. Un séquito de empleados que guardaban similitud entre ellos, debían ser familiares, lo escoltaba con el mismo interés y ansiedad. Luego de los saludos, introducciones, abrazos, besos, piropos, monikers, susurros y sonrisas, me encontré con una fila de personas parecidas. Sentí caminar como una hormiga la rama de un árbol genealógico. Sin pensarlo, extendí mi mano para saludar a la primera persona que esperaba a espaldas de mi amigo.
Un suave apretón selló nuestra presentación con una señora mayor, más de cincuenta, con el pelo todo blanco antes de tiempo. Su quijada se enterró en su cuello y una hilera infinita de pequeñas arrugas desquebrajó su piel. Su mejor vista surgió. Se notaba un vestigio de coqueteo de una mujer que nadie ha tocado en décadas. Me presenté, sonrió al escuchar mi nombre completo. Estaba sin control, creando situaciones incómodas con desconocidos que nunca volvería a ver. Unos sagitarios, unos cancer, otros acuario. A pesar de tener

domingo, 28 de junio de 2020

¿Dónde se lo transfiero?, cuento de @Ed_M_Undo

En el salón de un antiguo hotel 7 estrellas a 50 kilómetros de Hawaii, 24 billonarios se encuentran para una convocatoria poco común. 24 helicópteros los recogen de sus 24 aviones privados que han llegado de todas partes del mundo. A pesar que el hotel se ve avejantado, nadie recuerda haber escuchado antes de él. Búsquedas de último minuto en Google no arrojan ningún resultado. 24 anfitriones elogian en todos los idiomas a los invitados que son llevados al salón.

Sin preámbulo, mientras un ejército de camareros sirve exóticos cocteles hechos a la medida de cada invitado, el anfitrión principal sale en escena. Bajo, arrastrando un inglés británico con una lengua española, mister Harris da la bienvenida y va al grano.

Explica el proceso de creación del petróleo, proveniente de fósiles naturales. Va directo al protozoario que por decenas de millones de años sedimentó los bajos de la corteza terrestre en Medio Oriente, el origen de las reservas agotables pero lucrativas de la región. Subraya: agotables. No renovables.

Damas y caballeros, estamos a 9.000 trillones de dólares que se acabe el petróleo del mundo. Así que les traemos la solución. Por favor aceptaremos cheques y transferencias a cualquiera de nuestros 12 bancos suizos en las próximas 2 horas, luego se cerrará la propuesta. Nadie podrá invertir agotado el tiempo. La cuota de participación es de 5 billones de dólares.

Un zumbido y risas se escuchan en el oscuro salón, decenas de meseros son llamados con apuro a distintas mesas.

Verán damas y caballeros. Hoy existen 7.000 millones de habitantes en el planeta Tierra. 7 billones de personas. Para el 2050 seremos 10 billones de pasajeros de este planeta en cuenta regresiva a la extinción.

Hemos creado una máquina que cumple una doble función: viaja en el tiempo a una dimensión paralela. En esa dimensión solo hay 1 billón de habitantes, los polos no se están descongelando y la capa de ozona es tan gruesa que se la puede ver claramente con la aurora boreal.

Hemos decidido exterminar toda la vida en este planeta, en esta dimensión. 7 billones de cadáveres que se sedimentarán creando la mayor reserva de petróleo del universo conocido.

¿Les comenté que la nueva dimensión en la que migraremos el petróleo está por ser descubierto?

Damas y caballeros, les hablo de fortunas inimaginables. Los fósiles naturales creados por nuestros coterráneos, nuestros habitantes que este contaminado planeta valdrán una fortuna. Nuestra máquina del tiempo viajará 10.000 años en el futuro y empezará con robots a explotar los yacimientos petrolíferos que serán trasladados a nuestra nueva dimensión por nuestro acelerador de partículas cuántico.

Solo necesitamos la vida, que llegará a su fin, para hacer petróleo.

Con eso doy por terminado nuestra propuesta damas y caballeros, disfruten su cóctel.

Le levanta una mano en medio de la audiencia. El señor Harris ajusta sus anteojos y señala al interlocutor quien exclama en voz alta: ¿Dónde se lo transfiero?

sábado, 21 de diciembre de 2019

See you at 28. Rant de @Ed_M_Undo

Ser diseñador es estar insatisfecho. No quedar feliz con ningún estilo gráfico preexistente. Claro que puedes contemplar una obra del Barroco o algo de los Impresionista, pero solo como inspiración. Lo que puedes aprender de los clásicos era el propósito. Su zeitgeist era la religión. La búsqueda de lo oculto. La era pre-ciencia. Los antiguos le preguntaban a Dios ¿por qué? El propósito del diseño. Al crear el contenedor puedes darle cabida a un solo sentido. La postura. Su experiencia sacerdotal al entregarte en cuerpo y alma a un solo trabajo en tu vida: encontrar a Dios. Una buena parte de la historia de la humanidad se puede llamar Teología, el estudio de Dios. Un solo concepto, una sola idea, reglas claras que en su caso se llaman mandamientos. Testimonios de hombres que los cumplieron y tuvieron sus recompensas y de quienes que lo negaron, pagando las consecuencias. Cientos de historias de hacer bien las cosas y hacerlas mal, pero en ignorancia, o sea, no sabiendo. Saber o no saber. Entenderlo todo. El trabajo más difícil que debió tener alguien en la historia de la evolución fue el sacerdote que lamió todo en la selva. El que descubrió que lamer cierto sapo amazónico causaba alucinaciones. Frog high. Parte de rituales de madurez de tribus ancestrales. El saber intrínseco. Entendiéndolo todo. Ver los códigos invisibles en todo lo creado. El patrón del diseño. El que diseñó el sapo. El que creó al aborigen. Seres iluminados. Las primeras tribus modernas fueron aquellas que hicieron el upgrade a pensamiento superior, hackeando la evolución, llevándonos a un nuevo nivel. Entendido todo. Descubrirlo todo. Zeitgesit: conquista. Los antiguos le empezaron a preguntar a Dios ¿cómo? Medirnos como planeta, como un todo. Siglos de circunnavegación y décadas de carrera espacial. Nos medimos por dentro y por fuera. Nos dimensionamos. Supimos que nuestra repercusión en el universo aún era incuantificable, infinesimal. Ese día empezó la carrera humana. Ya valía tomarnos nuestra galaxia: nuevas materias primas, cero impuestos, nuevos mercados en la tierra para lo aún no imaginado. Llegar primero. Colonizar. Financiar la conquista. Flash forward, el norteamericano llega a la Luna y confirma lo que todos temíamos. No hay nada en la Luna. Pero de esa distancia, nuestro planeta es inmenso, inconmensurable, infinito. Empieza la carrera por dimensionar al hombre, que en físico es cuantificable pero en lo subconciente hay todo universo por descifrar. La mejor forma de graficarlo el mostrar una nave a otro planeta, pero ese planeta en realidad es nuestra conciencia. Mientras más despiertos, más consumimos. Pero más generamos. La maquinaria de la invención. La industria de la imaginación. Solo necesitamos dinero para crearlo todo. La economía naranja. Cada vez más creadores. Creando. Y yo diseñador. Reseteando mis ideas una y otra vez el mismo trabajo. Suplicio de Tántalo. No poder alcanzarlo. Lo creo, me enorgullezco, se lanza, lo veo, me doy cuenta que pude hacer algo más y empiezo de nuevo. El zeitgeist del diseñador es el origen. El mundo en manos de diseñadores es un mundo en constante evolución. No hay zeitgeist de estos tiempos por que el futuro es el presente que está sucediendo. lo del diseño y el diseñador haría que nuestro zeitgeist es Munchausen by proxy. Perduramos en el tiempo. Antes se nos morían temprano. Nunca pensamos en decirle a Cobain see you at 28.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Set this book on fire. Por @Ed_M_Undo

Al final he convencido al lector que para mandar un mensaje, este libro debe ser quemado en un lugar público, cerca de una estatua, entre las 4 y 6 de la tarde, mirando hacia al norte, dejando la brújula junto al libro carbonizado. En la pasta del libro viene escondida una tarjeta de presentación con un código que debes memorizar porque debes quemar también la tarjeta. Tienes 24 horas para realizarlo,

Las primeras 10.000 personas que suban su video quemando su libro aparecerán en el documental SET THIS FILM ON FIRE. Una compilación de un complot mundial para desestabilizar los medios masivos. La manifestación pública será prohibida en 17 países. En otros, se realizarán marchas, rallies: A demonstration is action by a mass group or collection of groups of people in favor of a political. 

10 razones para quemar este libro.
Live book burning.
El libro incluye fósforos escondidos.

Se acuerdan de que 10.000 personas aparecerían en el documental. La primera edición del libro solo tendrá 5.000 libros. Entre los que serán conservados, están escondidos y serán usados para promocionar el libro se calcula que se podrían quemar unos 3.000 libros. Ahí es cuando llega a los medios digitales. Tierra de nadie donde todos están.

jueves, 3 de octubre de 2019

Algo que ella odiaría. @ed_M_Undo

Ella siempre fue su crush. Bueno, desde que la vio a oscuras en un cine. Se notaba la alcurnia. Preciosa. La pierde de vista por un década. Un día la ve. Preciosa. Pero él está con su novia.
Ahora, la novia tiene un crush. Y de pronto este crush es el novio de una amiga. No tan buena amiga. Pero por el crush la aguanta.
Volvamos al primer crush. La niña de otro planeta. La novia del siglo. La heredera de ciudades. Criada en Londres, Zurich, Boston. Nivea. Y un día ve un chico mirándola en un cine. Un chico normal. Le interesa. Durante la siguiente década, no habrá año que no se lo encuentre en distintos lugares. Una vez en el aeropuerto pensó en acercarse a hablarle pero las chicas como ellas son a las que siempre se le acercan los atletas, los guapos, los altos, los campeones. 7% de grasa corporal. Le parece divertido. Interesante. A veces se pregunta quién será. No estudió en ningún colegio inglés. No es socio de ningún club. Sus padres no han sido presidentes de nada. ¿Existe? Ella se quedó atrapada en el mundo de él. Así que cada año, durante 10 años, ella espera verlo. Siempre al otro lado de una vitrina. En el edificio del frente. Rodeado por amigos. Él nunca la ve. Un día, ya comprometida, luego de su bridal shower, en la boda de su mejor amiga. Él. Lo ignora. Piensa en no pensar que está presente. Que no importa. Sabe como comportarse. Puede ignorar a todo el planeta si lo desea. Sabe que hacer. Por primera vez están en el mismo tiempo y el mismo espacio. Por primera vez es novia y se va a casar. Ya no importa. Ya no puede ser crush. Nunca lo fue. Ella es crush de hombres. Ella es crush de mujeres. Ella no puede tener un crush. La palabra le queda demasiado pequeña. Ve a su novio. Metro noventa. Bronceado de navegar el katamarán. Tag Heuer. Armani. Se acercan y se abrazan. Son amigos. Ya no importa. Se ríen. Carcajadas. Su novio nunca se ríe así. Tan escandaloso. Tan jacarandoso. Es otro novio. Su ex crush convierte a su novio en algo que ella odiaría. Tan poco Upper East. Tan poco Brickell. Caminan hacia ella. Él se acerca y se presenta antes que su novio lo haga. Ella muda. Hermética. Fría. En otra parte. Un iceberg viendo al Titanic acercarse incauto. La roza. Ella lo entiende. Pero ya no importa. Ya no tiene sentido. Se va.
Pasa el tiempo y ahora son vecinos. Van al mismo club. Van a las mismas fiestas. Ella puede hablar con él. Él puede hablar con ella. Esos 50 minutos al año que ella disfruta tanto. Buscar pretextos para hablar. No buscarse, solo encontrarse. Cada día puede ser una oportunidad. Casi todos los días nada. Ella es la esposa perfecta. Dos hijos. La parejita. La casa frente al río. La van. El pilates. Un día después de unas mimosas se lo pregunta. Lo ha tenido en la garganta casi dos décadas. ¿Sabes que existo? Él la mira. No se había dado cuenta. Todo el mundo en su mundo y él, por primera vez en su vida, atrapado en el mundo de ella.

Solo creo si estoy solo. Por @Ed_M_Undo

Dios creador.
Pero solo crea si está solo.
Estar con las aves y los peces es estar solo.
Por eso odió a Adán. Por eso odió a Eva.
Con Adán se acabó la creación.
Pudo haber creado todo el universo.
Pero se hizo adicto a la humanidad.
Sus pixeles. Sus cromosomas.
Dios ama el drama humano.
Él creo al protagonista. Así que creó a la antagonista.
Culpar a Eva de todo lo malo.
De la debacle. La fuga. La pérdida.
Pero sin ella se acaba la humanidad.
No se la puede desechar.
Estamos condenados a estar juntos por toda la eternidad.
Mientras Dios mira en silencio nuestro drama.
Las fuerzas que nos gobiernan.
En silencio el drama sale mejor.
50% probabilidades que intervenga por ti.
50% probabilidades que no mueva un dedo.
Eso es fe.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Violable. Rant de @Ed_M_Undo

Me rehuso a pensar que todo hombre con el que esté en un espacio cerrado, como un cuarto digamos, es un violador en potencia. Todo hombre. Padre. Hermano. Abuelo. Tío. Primo. Vecino. Hijo de vecino. Chofer. Compañero. Profesor. Entrenador. Amigo. Amiga. Amigos. Te puede violar uno o te pueden violar todo el grupo. Uno tras otro. Gangbang.

Es como una serie de asesinos en serie. Serie en serie. Se necesita el personaje experto en Freud porque tenemos la fijación que todo debe estar relacionado al sexo. Es la versión más convincente de la psiquis de un asesino. Le buscamos sentido. Algo debió incitar esto. No puede una persona simplemente empezar a matar. Algo debió condicionarlo para que actúe así. Pavlov en tv. Justificar a asesinos es el sueño americano. Alguien que haga justicia.  Alguien que dé su merecido. En la historia real fue un affair entre asesinos en serie y los medios de comunicación. Eran una mina de oro. La violación no es tan mediática. La violación no vende. No saben como marketearla.

Así es la violación. Los chicos siempre serán chicos. Boys don't cry. Algunos hombres simplemente violan. Urgencia animal. No saben lo que significa no. Simplemente no pueden detenerse. 37% de la primera relación sexual de chicas es una violación. ¿Por qué se metió en su cuarto? No es culpa del violador. ¿Por qué caminaba sola por ahí? No es culpa del violador. ¿Por qué se puso ese vestido? No es culpa del violador. ¿Por qué bebió de su botella? No es culpa del violador. ¿Quién la manda a emborracharse? No es culpa del violador. ¿Por qué se subió en ese carro? No es culpa del violador. Cuando te viola un hombre, te viola la sociedad. Te viola el machismo. Te viola la ley. Te violan la indiferencia. Uno tras otro. Gangbang. Te viola y eres la culpable. Tu culpa por ser mujer.

lunes, 9 de septiembre de 2019

El sonido de sus vísceras al chocar contra el piso, fragmento de Ian Tate Polanski de @Ed_M_Undo



A segundos de que cada uno sea enviado a una dimensión paralela, separados por una membrana de aire que no permite que se toquen pero se escuchan, ella hace la revelación
"Ian, yo siempre te he amado. Desde la primera vez que te vi lo he hecho. Perdóname por decírtelo demasiado tarde. Solo no quiero morir y llevarme esta emoción en el pecho. Tengo que sacármela antes que sea demasiado tarde. Pero es justo contigo que me toca morir. Yo moriría por ti, mi amor. Lo he hecho. Por eso te he seguido a este infierno. Por eso he tomado tantas almas. No lo hubiera planeado en mis sueños más salvajes. Este es el fin, y me alegra, porque es nuestro fin."

Ian Tate sintió que su corazón se salía de su cuerpo.

Sin saber qué decir, sintió un inmenso vacío, como si sus órganos del cuerpo se desplomaran de pronto. El hígado, el bazo. El sonido de sus vísceras al chocar contra el piso. En ese momento empezó a existir. Se existe desde que alguien te ama. En la mayoría de casos desde el nacimiento en el que tu madre te ama por haberte creado. Pero el no nació de madre, fue criado por ciegos, aceptado por freaks. No sabe pero está a punto de irse a un segundo infierno. Un nuevo infierno. Su efecto de gravedad afectado. Su densidad alterada. Su génesis realineado. Un pensamiento de que eres el idiota más grande del universo. Buscando su amor y su amor estaba a su lado.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Kripton, por @Ed_M_Undo

Él nació con superpoderes.
Desde niño fue apreciado por sus habilidades especiales.
El mundo lo vio crecer.
Nos vimos creer.
Pensamos que por primera vez en la historia estábamos a salvo.
La humanidad tenía esperanza.
Y llegó su adolescencia.
Un desastre natural.
Una fuerza de la naturaleza descontrolada.
Tsunamis a su paso.
La catástrofe de Venecia.
Lo que nunca le perdonaremos la humanidad.
Exiliado.
Billy que todo lo podía se había enamorado.
Sus emociones eran sísmicas.
Trepidatorias.
Oscilatorias.
Ver a la chica y saber que algo malo nos pasaría.
Perderla.
Ese día perdimos parte de la luna.
La edad del burro en esteroides.
Cuando se enamoró decidió terminar todas las guerras.
Paz marcial global.
Celebrar sus meses nos unía como humanidad.
Estábamos atrapados en el mismo planeta con un héroe adolescente de historieta.
¿Quién es ese niño venido de Kripton?
Criado por una pareja de ancianos.
Lo aman como a un hijo.
Lo aman como un ser humano.
Pero este niño es especial.
Tiene poder sobrenatural.
¿Será que este niño un día será Supermán?

viernes, 2 de agosto de 2019

Lo intrínseco a flor de piel (en un rincón de M.O.M.A.), por @Ed_M_Undo

Intrínseco,
interno,
propio, 
característico, 
esencial, connatural, peculiar, 
privativo, íntimo.
Un tipo graba un documental. Bien malo. Sin narrativa. Una serie de escenas desconectadas, grabadas al azar. Random films. Un sinsentido. Se confunden con films de arte contemporáneo. Esos que te encuentras en un rincón de M.O.M.A. En un recodo. 
Escenas raras. 
Vacías. Blancuzcas. 
Incoherentes. 
Una piedra filmada 12 horas. 
Una mujer caminando en Londres. Un hombre rezando de rodillas. 
Mucha gente descamisada. 
Algunos que parecen encontrarse bajo la influencia del L.S.D. Mi habilidad de introducir el tema de las drogas en cualquier conversación. Cualquier diatriba. Esas que suelto frente a la gente para justificar mi silencio y mi distancia. Lejanía. Films randoms. Disparo una idea. Doblo el sentido de significado. Comparto una epifanía, algo incoherente contado como anécdota. Gente que no sabe si reír. Gente que piensa que el film se podría convertir en snuff antes de llegar al final. Gente que lo busca. Cine de culto. Gente que lo ha visto. Época pre internet. El arte era tangible. Gente recibía el film. Lo veía. Lo ve toda la humanidad. Un sinsentido pero nadie dejaba de verlo. Pasan años. 

Extrínseco,
accidental, 
impropio. Pasan 5 años. Boom. 
Reddit. 
Una tipo en Nueva Zelanda por algún motivo, hace zoom al background, los fondos y descubre que se ven escenas de conversaciones tensas entre personas. Algunos piensan que se van a matar. Mucho maníaco. Mucho depresivo. Mucha gente a punto de explotar. Cada escena se corta en el peor momento. Simplemente mueven la cámara. Este tipo o tipa parece estar filmando con 
un lente, 
un teleobjetivo. Un objetivo zoom desde la azotea de un edificio en Nueva York. El documental mostraba cosas que se habían grabado en el zoom. Por eso no tenía sentido. Por eso ahora todo tiene sentido. Ahora se presenta la pregunta ¿quién es el autor? Los de Youtube inician la búsqueda. Se rastrea la huella digital que dejó a su paso. Flashback. Se camina en reversa. Se debe encontrar a esa gente y saber que pasó. Hay rumores en Reddit. Alguien es el amigo del sobrino del tío que sale en uno de los acercamientos. Lo recuerda. Recuerda su ropa. Su cara.
Su aroma. Su altura. Pero no recuerda su voz
No recuerda su alma.

Local,
particular, 
específico, limitado, 
circunscrito.
Aún tengo mucho por contarte. Existe un tercer documental. Ese sí es fuerte. Alguien en Tumblr inicia una conversación que lleva a la comprobación de la hipótesis. El documental parece estar filmado 5 meses en el futuro. No mucho tiempo como para que cambien las cosas. Pero como puede ser posible. Hasta sale una estatua que no se instalaría hasta dentro de poco. Parecería que los documentales salieron hace mucho tiempo. Los primeros incluso parecen de la década de los ochentas. Betacam. VHS. Laser disc. Pero solo han pasado 2 meses. Es raro. El consenso es que pasaron años. Pero ahora dudamos si esto ocurrió en realidad. Sobretodo porque vemos a personas a punto de morir. Los de Reddit los empiezan a geolocalizar. Los que morirán. Los que se irán. Cuando sabes la fecha es suicidio. Todos recordamos que faltó porque alguien había fallecido en su familia. Lo tratamos de localizar. Podría revelar si todo lo intrínseco de los videos es verdad. Se empiezan a buscar en la morgue en la posible fecha del accidente. Encontramos que ha sucedido antes. Pero ahora sucederá después. ¿Cómo podemos estar viendo el futuro? Al final del tercer documental aparece un actor explicando que no se puede ver al futuro pero una versión del presente que aún no ha sucedido, por lo cual no puede ser futuro si no sucederá. Es la paradoja del video. Es el gato de Schrödinger. Están vivos y muertos a la vez en el video. Peor que Cannibal Holocausto. Cientos de personas. Postulan el suicido colectivo. La muerte a flor de piel. Alguien debe ser conocido. En Twitter aparece la conspiración de que se trata de un founded tape creado por un grupo de teatro que simulan cientos de muertes. Una obra maestra de la producción de tv de los 80s. Impecable. Pero nadie encuentra a ningún actor. Se cumple la hipótesis. No están hoy ni ayer. Sí están mañana. Noir colectivo. Aparecen miles de pistas. Lituma en los Andes. Se despierta el ánimo de ser detective. Pero aún no pasa. Mientras todos mantengamos los ojos cerrados y nadie los abra no pasará.



jueves, 27 de junio de 2019

Noir. Testimonio de @Ed_M_Undo

Es una vaina noir. ¿No?
Es vivir en una dimensión paralela demasiado cercana.
Requiere planificación,
coordinación extrema,
cuerpo de espíritu,
triangulaciones,
códigos,
confianza a ciegas,
recomendaciones,
alquimia,
experimental,
estado etéreo,
el lo más trivial se vuelve fundamental de Héroes adquiriendo sentido.
Inversión.
Inmersión.
Hálito de profeta.
Horarios propios.
Predisposición a lo inmaterial.
Desapariciones, apariciones.
Aparecen oportunidades obtusas, sin huella.
Número borrado.
Volviéndome experto en el arte de introducir a la conversación el tema de las drogas, quizás refiriéndome a Gaspar Noe, otro noir como David Lynch, el maestro del noir.
Alguien tenía que decirlo.
Noir.
Lo intrínseco.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Las de Venus y los de Marte. Ensayo, por @Ed_M_Undo

Estamos en esa área gris en la que we agree to disagree.

¿Qué se sentirá ser mujer y pasar por todas esas emociones?
Lo que para ellas es natural, nosotros solo lo alcanzamos a través de la química.
Si yo me desdoblase y poseyese a una de ellas,
¿sentiría el equivalente a estar drogado?
¿Qué se sentirá estar high o down a cada momento?
Ser dominadas por sus emociones.
Su fulgor inició la conquista del mundo. Necesitábamos nuestro tiempo a solas, nuestro we time.
Juntos pero con distancia. Ellas todo lo contrario. Juntas, una a lado de la otra. Ellas con su me time.
We agree to disagree.

La afinidad se nota, no al conocernos, sino cuando nuestras sombras se interceptan.
Imagina una serie en la que ves que todas las personas son vloggers, youtubers, etc.
Varios capítulos más adelante alguien de Reddit hace notar que nadie sale de su casa.
Ahí lo revelan.
Todos están atrapados en sus casas. Drones les llevan la comida, robots limpian la vereda.
Un día, un sobre aparece bajo la puerta. Puede salir. La ciudad es toda suya por 24 horas.
Lo que no sabrá es que todo será transmitido en vivo a cada hogar.
El liberado no sabrá de este subterfugio.
Su vida pasará por los ojos de los cautivos.
Sus anhelos,
sueños,
miedos,
nostalgias.
Todo catalizado y comprimido en hiperespacio.

Ser ellas un rato.
Sus cárceles: la sociedad, la transgeneracional, la del espejo, la de su imaginación.
Nosotros creamos lo que ellas sueñan. Ellas sueñan que lo creamos.
Syzygy.
Desalineados al unísonos.
Los seres más distantes que habitan el mismo planeta.
Ellos con sus planetas: deportes, amigos, silencio, autonomía, independencia y soltería.
Nadie escapa a pesar que no hay barrotes salvo los más seguros: los de la mente.
La puerta está abierta, pero nadie sale.
Se han enamorado.
Las de Venus y
los de Marte.

sábado, 16 de marzo de 2019

Manada. Relato de @Ed_M_Undo

La lluvia desdibujaba el puente.
Hacía horas que había alcanzado calidad de tormenta.
El mismo día del gran concierto. La ciudad se había detenido en expectativa.
Era bastante predecible pero el encanto del artista mueve montañas.
La gente salía del concierto en manada. Desilusionada.
El pasto del estadio convertido en lodo. En barro.
Todo adquirió una cromática antidiluviana.
Van sin rumbo, pero van acompañados.
Vagan hasta encontrar su destino.
Llueve cuando la energía se hace trizas.
Llueve cuando el sonido de la ciudad se desafina.
Anomalisa.
Viven lejos del puente. Dónde la calle está limpia.
Dónde no todos son similares. Pares e impares.
Sin señales se abren paso a la vía.
Su vida es la réplica constante de alguien más.
Idolatran. Solo por eso se enlodan las bastas.
Andan juntos para dispersarse.
Lluvia que nunca conoce a nadie bajo el puente.
Se alejan.
Felices de separarse.

domingo, 10 de marzo de 2019

Mercados. Análisis de los noventas por @ed_m_undo

El éxito que tuvo el cine de los ochentas en su rol de interpretaciones, donde apareció por primera vez el nerd, el estereotipo del geek, de la soccer mom, del gordito, de la cheerleader, del roquero, básicamente Breakfast Club aplicado a gran escala, despertaron de la resaca de los sesentas y sus drogas, de los setentas y sus excesos. Vimos todo como un industrial japonés. Si la tecnología llegaba a toda la gente, el resto se encargaría el mercado. Podríamos decir que abrimos los ojos como un japonés. O los cerramos. En los ochentas la principal barrera era el gregarismo. La gente agrupada se limita en tecnología. Antes en una casa había un teléfono. Hoy en día, cada miembro de esa familia tendría un teléfono, que es su propio computador, su propia tele, su propia radio, su propio social network. Hoy es personal branding, lo que hace única a cada persona. Antes eran familias y parejas, Los Smiths, Los González. Mientras más separados estuvieran consumirían más. Ya cuando se consideraban que habían unidad social es la familia, la atomizaron. Genios del marketing. Cuando en los noventas escogieron al teléfono como el aparato que podría acompañar a la persona. En los ochentas éramos como niños mirando fijamente la televisión, que sería el medio para educarnos como individuos solitarios al momento de comprar. Se vende mucho al soltero de Nueva York. Cada átomo familiar consumía más teléfono, televisión pagada, internet. Básicamente con el tiempo hemos aprendido a que muchas islas generan más revenue que un continente. Los noventas pusieron en práctica el espacio personal pero con todos los lujos.

sábado, 2 de marzo de 2019

Semidioses, cuento de @Ed_M_Undo

Hollywood nos ha enseñado que cuando se te ve bien soltero, se te ve mejor casado. Por eso los fugaces matrimonios de allá. Gente que se enamora de la química, de la fotogenia, del ambiente, de cómo entre los 2 se llevan el 100% de las miradas. Ser odiada por 300 millones de mujeres cuando te casas con el galán del momento. El Brad Pitt de cada generación. Ser envidiado por los 3 billones de hombres del planeta. Entre hombres no hay medias tintas. Ser el modelo a seguir de todos los jóvenes. Una boda que desencadenará 7 millones de bodas, alterando las acciones de marcas de eventos, alfombras, salones, música y decoración. 7 millones y 1 de nuevos matrimonios. Se alterará la moda, la forma de caminar. Cambiará la forma de pensar. Se alterarán los paradigmas y albedríos. Se creará nuevas plazas en los negocios de belleza, peluquerías, boutiques, joyerías, droguerías. Su unión incrementará el box office. Crearán imperios. Harán desaparecer algunos. Su foto de bodas será portada de todas las revistas. Un día la colgarán en MOMA. Millones de niñas llevarán su nombre. La Jennifer Aniston de toda generación. Inspirarán a vivir, a crecer. Serán arquetipos de éxito. Success. Nadie contra ellos. Empezarán a ir a la ONU, SXSW, OTAN. Su voz será el susurro de estos tiempos. Su sombra valdrá dinero. Serán vistos como mesías por el tercer mundo. Hechiceros en Medio Oriente. Un cartoon para los japoneses. Existe la hipótesis de que la vida de los exitosos de Hollywood es marketing para vender drogas. Si puedes pagarlo, el éxito es sostenible, nunca dejas de escalar, no hay límite. Pero si no te alcanza, te venden cosas baratas como coca, heroína. Eso es bajo para Upper Hollywood. Hay artistas que han estado high por 40 años. Reinvirtiendo todo su capital en el otro oro. A menor calidad, menores logros. Por eso se convierten en titanes, semidioses. Se vuelven medios de comunicación. Un comentario de una de sus redes sociales podría cambiar el sentido de ríos. Respaldarán gobiernos. Lucharán contra guerras. Siempre parte de cada uno de los bandos. A su paso ciudades detendrán su tráfico. Crearán nuevos mercado. Habrá paz mundial. Habrán Oscars, premios Nobel. Su huella empezará a profundizarse cuando de la nada, el tabloide. Primero la prensa rosa, Infowars. Nada que no pueda ser llamado fake news. Oprah negándolo. Conjeturas. Luego llegará a Instagram, será tendencia mundial. La foto que tiene 1.000 interpretaciones. El gato de Schrödinger. Mientras esa foto exista sustentará 2 universos. Posibilidades binarias. Ella tenía los tatuajes que no entorpecían filmarla. Se pusieron de moda. Él podía vestir lo que fuese, vagabundear por Dumbo, dibujar en Champs Elysees. Su musa vive con él, solo se separan para filmar. Las dudas y los rumores. Los hashtags. CNN. Los comentarios de la Primera Dama. Se filtran audios de dos amantes. No hay dudas. El tweet de Lady Gaga. El odio. La fractura. La foto de Instagram que la mostraba en su timeline. La Angelina Jolie de cada generación. Los contratos. Los auspicios. La colección de casas. Los yates. Los premios. Los abogados. El comentario fuera de contexto. Not Fake news anymore. La cuenta borrada. Las vallas. Su pasado subastado en Ebay. Deja Vú. Parafernalia. Su belleza y juventud perennizada en Netflix. Gestos en animación suspendida en Youtube. Las revistas viejas no mienten. De vuelta al comienzo. Luego de un divorcio destructivo en Hollywood solo a uno se le vuelve a arreglar la vida mientras que solo uno tendrá éxito en su carrera. 

lunes, 25 de febrero de 2019

Mr. Robot, ensayo de @Ed_M_Undo


Cuando lo ves en ácidos a Mr. Robot se le endereza la cara. Un fantasma a sueldo. Luego de 3 años de ver televisión habían desarrollado su propia filosofía mediática. Ellos esperaban un gran negocio. Decían que esperaban al niño. Luego entendimos que se refería a El Niño. Esperaban algo mientras todos les decíamos los vagos. El afrentoso. Los chiros. Malas influencias. Solo las mamás que los conocieron antes de los 16 se los calaban. No hacían nada. Esperaban,

Ser un hacker es ingresar al Matrix para desprogramar lo programado. Saberlo todo, porque Google sabría todo. Pero saber más. Lo intrínseco, los patrones característicos. Las métricas. Los hábitos. Saber leer las huellas digitales. Interpretar deseos ocultos. Rami Malek es desdibujado. Tomas de su rostro. Cercano. Se puede sentir la ansiedad almidonada por la medicina psiquiátrica que infectó el recuerdo del pasado. Se despintó el capó del carro. La vida del hacker. Solo en una playa desierta. Desierto.

Libelula, animal de muchas eles, alas. Hilo de twitter hecho película. 

Era como si Kubrick dirigiera una telenovela uruguaya. Esas que ni los uruguayos ven. Pero era Kubrick el director

A este man le gustan las dañadas así como la ñaña de Mr. Robot. Se difumina. La hermana es cópula exacta a la de tu mejor amigo. Mismos genes, mismo techo.

jueves, 21 de febrero de 2019

Los noventas, reseña de @Ed_M_Undo

MTV era ese lugar para conseguir tatuajes gratis. Armaron un imperio con tatuadores haciendo esperar a la gente en un pequeño cuarto con una televisión sintonizada en MTV. Buen público. Era un lugar para hacerse famoso. Los primeros youtubers. Para muchos MTV era cine barato. Te daban libertad creativa si lo hacías pro-bono. MTV era el portafolio del diseñador de los noventas. Ahí te animaban tu creación. Vanguardia pura. No nos hemos dado cuenta que MTV es todo nuestro mundo. Que si a los padres les encanta odiar a un cantante para que el resto de música perjudicial entre por la puerta, crea a Maluma. Hace que se enamore el rockero de la salsera y de su amor nacía una punkera. Punkerita. Era cine experimental. Fue escaparate de los mejores directores de hoy. Cuando era adolescente veía videos musicales de Spike Jonze. Era el chico nuevo. Las bodas de Hollywood se cuentan en cuenta regresiva. MTV era Youtube en los 80s. Nuestro padres lo odiaban. Ahora nosotros crecimos y odiamos el reguetón. Es la fórmula binaria de MTV para alejar a los mayores, cosa que no logró Facebook. Aparecer de extra en un video de MTV era el Facebook de los 90s. Todo era prefabricado. Pero era creatividad gringa. Era la cultura pop en directo. Cotizaba en la bolsa. Nada era un no pero todo era un quizás. Era la máquina de mercadotecnia musical. Se contrataban espacios para que pase el video de tu banda al público que escogieran. Era máquinas de segmentación. 24 millones de people meters. Vanagloriarse tenía un nuevo adjetivo. MTV era para todas las edades. Los chicos lo amaban. Los padres lo odiaban.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Mota, cuento de @Ed_M_Undo

La casa de mi abuela quedaba en Rumichaca y Benalcázar. Era una casa que en los ochentas ya era vieja. El Barrio era más viejo aún y ya no quedaba nada del resplandor de las grandes casas del Centro en la zona. En la esquina quedaba la zapatería Espín y cosían pupos de fútbol a mano. Me encantaba pasar frente a la vitrina, aspirar el aroma al pegamento y ahora que lo recuerdo nunca entré al local. La casa tenía dos piso y en la planta alta vivió por décadas mi abuela con mi tío Chalo.

La casa era de madera a excepción de los pilares y los balcones. Recuerdo que en un año nuevo puse 2 chispeadores en unos de sus grandes ceniceros de cristal y se cortó por la mitad, no tanto como una rotura sino como un desensamblaje, como si los átomos del cristal decidieron frente a mi separarse haciéndome pensar que había sido mi culpa esa acción. Lo que menos me gustaba era el perro pequinés de mi abuela que siempre me gruñía cuando lo encontraba mientras jugábamos a las escondidas. Ella la llamaba La Mota.


Mi abuela nunca tuvo buen gusto, todo su piso desde el piso a mitad de la pared era color café oscuro y su color tenía la habilidad de absorber toda la luz, nada brillaba en casa de mi abuela. Tenía una extraña cantidad de ceniceros pero ella nunca fumó. Me llamaban la atención los grandes ceniceros de bronce en forma de mosca gigante. ¿Por qué pensaría que una mosca gigante podría ser una pieza de decoración? Lo más extraño aún es que nunca se lo dije y cuando murió se los heredó a mi madre, así que un día cuando ya no vivía en su casa husmeando en su gran mueble aparador me encontré esas moscas que con sus opacos ojos metálicos me miraban desde otro planeta.

La casa olía a viejo y era larga como un chorizo que con mi prima y mis hermanas podíamos hacer competencias de atletismo por el corredor que daba a una puerta clausurada que un día descubrí daba a un minúsculo patio interior que tenía dos lavaderos. ¿Por qué instalar un fregadero frente a otro en el mismo patio que no tenía espacio para colgar la ropa? A veces pensaba que esa casa era el muestra absoluta del antidiseño. El cuarto de dibujo de mi tío era también diminuto, su enorme mesa de dibujo ocupaba casi todo el espacio y me encantaba la ventanita como de cuento de hadas que daba al gran comedor familiar.

Pero lo que más me llamaba la atención era la claraboya. Incluso el nombre claraboya me parecía especial. Este espacio con salida al techo era un ducto que conectaba los dos pisos de la casa que de niños nos había prohibido asomarnos. Tenía cuatro pequeñas ventanillas y a veces escuchaba a la familia de abajo.

Un día de curioso le pregunté al inquilino de abajo hacia donde llegaba la claraboya y me dijo que al piso subterráneo. En ese momento se abrió en mí la misión que debía resolver cuanto antes pues nunca hubo un patrón de visitas donde mi abuela porque vivíamos en Urdesa. Podían pasar meses sin visitarla para que luego lo hiciéramos de 2 a 3 veces por semana. Luego de fallidos intentos por encontrar el camino un día la vecina nos mostró una pequeña puertita que estaba al pie de su cocina. Me advirtió que nadie entraba ahí salvo un empleado que desapareció hace años. Entramos con miedo al pasadizo que olía a humedad y en en fondo encontré todas las fundas de caramelo que había arrojado por la claraboya, un par de juguetes que había perdido años atrás cuando escuchamos un sonido que nos heló la sangre, luego el agitado suspiro de algo en la oscuridad que estaba cerca de nosotros. Era La Mota con sus ojos rojos que paseaba por ese laberinto de concreto y no entendíamos como había llegado allá abajo sin pasar por la puerta.

Lo que verdaderamente nos asustó fue que al salir su abuelo contó que el empleado que había trabajado durante décadas era un hombre del campo que no sabía leer ni escribir, hablaba poco y cuando lo hacía nadie entendía y siempre se la pasaba tosiendo. Lo que nadie hizo fue llevarlo a un médico para que le diagnosticara la pulmonía que lo fue consumiendo. Él vivía en el pasadizo y luego de un feriado nunca supieron más de él. Años más tarde al bajar un día al pasadizo al fondo encontraron su cuerpo momificado. Había muerto y nadie lo había notado. Se había convertido en huesos que calzaban su única ropa. Que él fue uno de los encargados en sacar el cadaver y no lo nunca pude olvidar fue la descripción de una media que al inclinarla caían los huesos de la mano.

Esa historia sin duda nos dejó sin sueño un par de noches pero el miedo hacia la Mota y su aparición por arte de magia allá abajo nunca la olvidé. Cuando murió no puedo mentir que me sentí mejor. Lo malo es que a las pocas semanas mi abuela vendió la casa y nunca pude volver a verla.

martes, 20 de noviembre de 2018

¿Por qué se cortó las uñas esa semana?, narración canibal de @Ed_M_Undo

No les quisiera contar lo que está pasando en Rusia. Hay algo maldito con esa tierra. Debió ser el futuro. Terminó siendo el pasado. Lo que no les quiero contar ocurre en el mundo más abajo de las mafias. Es una situación endofágica. Es una cuestión de antropofagia. Muy cercano a la coprofagia.

En cierto lugar de Rusia que prefiero no imaginar, en una bodega digamos, dos familias se reúnen, hablamos de familias rusas que son el equivalente a dos pueblos. Todos se casan entre ellos. Una cuestión de endogamia. En la mitad de la bodega una mesa enfrenta a dos personas, suelen ser hombres jóvenes con todo el futuro por delante pero a punto de tragárselo. Es una cuestión de compromiso. Lo que haga el uno tendrá que hacer el otro. Sino empezará una carnicería que quizás extermine las dos familias rusas. Es una cuestión de lealtad. No se puede sacrificar a tanta gente. Alguien tiene que estar dispuesto a sacrificarse por ellos.

Los individuos suelen tener algún entrenamiento militar. Su quijada erguida. Su columna estirada. Imaginemos que la escena da vuelta ante ellos para que podamos cubrir todos sus ángulos. El primer ruso saca de su bolsillo una navaja y procede a cortarse el lóbulo inferior de su oreja. El dolor es visible, palpable, tangible. Sostiene el pedacito de carne mutilada entre sus dedos mientras circunnavegamos esta situación inaudita. El contrincante que sienta frente al mutilado cierra los ojos y gritos de apoyo, insultos, escupitajos provenientes de su familia lo incitan a abrirlos. Al hacerlo, ve directamente como el primer sujeto se come su propia oreja. Pero esperen, eso no es lo peor. Él ahora deberá hacer lo mismo, sino una a una cada mujer de su pueblo serán degolladas frente sus ojos. Niños serán desmembrados. Viejos quemados vivos. Todo frente a él. Toma la misma navaja y sin pensarlo más se mutila no solo el lóbulo inferior sino toda la oreja. Se la introduce en la boca, la mastica. Sangre rueda por las comisuras de sus labios. El oponente lamenta lo sucedido. Ahora con su media oreja palpitante debe cortar cartílago. Con dificultad para desgarrarla, tendrá que proceder a arrancársela. ¿Por qué se cortó las uñas esa semana?. El dolor es imposible, pero lo utiliza como impulso para con la navaja ensangrentada, lubricada por sus propios fluidos, amputar el dedo meñique de su mano derecha. Un grito al unísono copa el eco de la bodega. Con su pulgar y dedo índice de la misma mano sostiene su dedo. Una papa frita bañada en salsa de tomate. En una situación demoníaca, es mejor usar la imaginación para redireccionar al subconciente lo que está pasando. Procede a morder su dedo. La carne cruda es tan difícil de masticar. Caucho. Hule. Poliuretano. La primera arcada viene cuando el diente toca el hueso. La falange humana es tan suave como un huevo de pollo. Olviden lo dicho, sino nunca volverán a comprar en Kentucky Fried Chicken. La cámara gira alrededor de este escenario caníbal, autocaníbal, autoantropofagia.

La carnicería dura solo un poco más antes que uno de los dos cae desmayado. En el piso lamenta que no lo haya logrado. Que su mano pudo salvar a sus abuelos, que su pómulo pudo salvar a su madre. Que la grasa de su estómago pudo salvar a sus hermanos. Que una tira de su muslo pudo salvar a todos. Ahora, mutilado, tendrá que vivir con la culpa del genocidio que ocurre por no haber tenido el estómago lo suficientemente fuerte para haberse devorado.



viernes, 12 de octubre de 2018

Súbditos. Cuento de @Ed_M_Undo.

Cuando niño jugaba a ser el rey los escarabajos del patio de mi casa. Los llamaba súbditos y los podía masacrar. Siempre estuve atento al nefasto andar de los seres sin imaginación. Se tiene un don al ser capaz de ver la realidad. Se tienen premoniciones. Se altera el futuro con el pensamiento negativo. Por ejemplo, si no quiero ser atendido por un cliente lo deseo y abandono el esfuerzo. Antes del plazo mínimo recibo la llamada que cancela la reunión.

Un día un pasajero decidió continuar el trayecto del tren. Siendo el último pasajero avanzó hasta las afueras de la ciudad, donde no recordaba que hubiesen vías ferroviarias. Al llegar a la estación salió y fue recibido por una pareja de ancianos de muy poca estatura. Se tuvo que agachar para escuchar lo que decía. Empezó a correr repitiendo en su mente "esto no puede estar pasando". Corría sin sentido por un camino deseando que lo condujese de vuelta a la ciudad.

Ser un súbdito requería de mucha tenacidad. Usualmente viven debajo de largos maderos mojados, negros como el anochecer, abandonados sin un propósito. El súbdito abandona su cubil el día que decide empezar a morir.

El pasajero llegó a un pueblo que pensó reconocer como el sitio donde los buses paran para que los ocupantes usen el baño. La escena solitaria infringió un nuevo temor a nuestro héroe, quien decidió mirar atrás. Su miedo infundado lo llenó de valor, al encontrar la calle abandonada, pero al mirar de frente sintió un latido doloroso en el pecho, sintió sus piernas perder la gravedad. Frente a él, la pareja de enanos, esta vez claramente eran unos jóvenes enanos, lo miraban con ojos huecos. A sus pies, un gato muerto lleno de hormigas. Las hormigas subían a un pan, no tocaban el fresco cuerpo del animal. Se resignó. Nada tenía sentido, pensó que debía tratarse de un sueño y que su verdadero ser debía estar en el tren.

Mi momento del año más feliz era navidad porque podía comprar fuegos artificiales. Llenaba de petardos los maderos y veía volar en cámara lenta miles de pedazos, corazas y patas de los súbditos. Una emoción que perdí con la edad y por la mudanza a una zona más pobre de la ciudad junto a mis padres. No solo dejé la casa de Urdesa, dejé mi reino abandonado.

La historia del pasajero no tiene un final feliz. Un enano muere en la persecusión. El pasajero se culpa y decide lanzarse por un puente en el momento que pasaba un camión lleno de maderos negros mojados.

martes, 11 de septiembre de 2018

Aerodinámica noruega. Cuento de @Ed_M_Undo


Escribo en el avión para evitar conversar con el pasajero del puesto 9B. Siempre escojo el asiento de la fila 9. Me parece más democrático. Que en caso de secuestro terrorista pasaría desapercibido. Tiene sus beneficios el asiento sobre el ala del avión. Turbodinámica noruega. De niño apunté mi dedo al cielo y disparé una bala imaginaria. Uno. Dos. Tres. Cuatro. Cinco. Las balas también necesitan tiempo. De pronto; boom. El avión se deshace en el cielo. Pequeño a la distancia. No más grande que un colibrí. Polvo intergaláctico. Sentí el peso de la gravedad por primera vez en la vida. Si no estaba anclado a la tierra hubiese querido desaparecer en el espacio. Toda esa gente que acababa de matar. Regresé corriendo a mi casa. Mi mamá me recibió sudada. Su gimnasio era limpiar todos los días la casa. Cada día la aspiradora, el trapeador, la casa vacía oliendo a desinfectante. Le dije que acababa de hacer explotar un avión. Que no era mi culpa. Ella no prestó atención. Así nos comunicamos en mi familia. El todo estará bien de Eva entre desconocidos que vivimos bajo el mismo techo. 

Es una falta de respeto que las ventanas de los aviones estén sucias por fuera. En los setentas se caía un avión al día. Pero el deseo de llegar más lejos seguía llenando los aeropuertos. Foster diseñó la arquitectura de los aeropuertos para que nos vieramos la cara siempre. Para que vieramos a alguien que se caería igual que un sueño en picada. Si todo salía bien el avión se estrellaría fuera de la ciudad. 

Quería ver mi desastre. Mi montaña llena de escombros. Niño y con una primera obra de terror. Ir a la montaña a recoger pedazos de maleta, ropa suelta, compuertas, espumas, papel higiénico. ¿Por qué llevan tanto papel higiénico los aviones? Mi dedo eliminó un avión. Quizás Romeo y Julieta murieron en un avión y sus familias inventaron el cuento del veneno. Antes era una deshonra que se te caiga el avión. Abdón Calderón del cielo.

Mi padre llegó y se sentó frente al televisor Goldstar. A él nunca le contaría lo que había hecho. Se lo toma todo demasiado a pecho. Prefiero obviar mi vida ante él. Espere las noticias, el flash informativo. El había debió caer encima de alguna población. Las desgracias suceden en secuencia. Pero nada. Ni noticia del dedo devastador. Del número de muertos sin heridos. Nadie sale herido en un accidente aéreo. Es muerte garantizada. Gillotina colectiva. Aunque despierte de mi sueño voy a seguir soñando en el avión. No quiero ver mi dedo. No sé cuantos aviones haya desaparecido. No dejo escombros, por eso no soy noticia. Si tan solo supiera si es verdad. Apunto mi dedo a mi padre. Pero no me arriesgo a hacerme huérfano.

Alguien esperó en un aeropuerto hasta que lo cerraron. Alguien no me espera en el aeropuerto al que llegaré de madrugada. Nadie nunca me espera porque apunto mi dedo y dejan de existir.

jueves, 2 de agosto de 2018

Día mundial de la bicicleta. Un cuento de @Ed_M_Undo

La boda se celebró el viernes 19 de abril. Los viernes, los hoteles reservan sus salones con sobreprecio como castigo para las parejas que se deben casar en apuros antes del tercer mes de embarazo.

El salón Imperial del hotel Villanueva empezaba a presentar un estado de deterioro que pasaba inadvertido por la decadencia de su decoración. Dragones de mármol de Chile, tapices de lentejuelas de Kuala Lumpur, mimbre chino y baldosas de algún archipiélago sueco mejoraban su presencia ante la luz púrpura que ocultaba las manchas de las alfombras y las paredes.

Las primeras en llegar fueron las tías. Ellas llegan dependiendo de su grado de soltería. Una vez que se establecen en sus mesas correspondientes, empiezan a negociar el centro de mesa. El salón se fue llenando armoniosamente. Todos querían pertenecer a la celebración y sobretodo, descontar su regalo con el buffet y el whisky que había prometido el desdichado suegro.

Luego de una efímera ceremonia, Tiempo de Vals de Chayanne, y Un Hombre Divertido de Wilfrido Vargas, se consideró oficialmente iniciada la celebración de la boda. Un baile en pareja, sobretodo un merengue, debe ser danzado bajo una coordinación de pelotón de fusilamiento. Basta que una bala o movimiento de cadera salga antes de tiempo para convertir un hermoso espectáculo en una masacre. La primera bala mata al fusilado, el resto, despedaza el cuerpo sin misericordia, igual que el contoneo de los ritmos dominicanos.

El vino afloja la lengua mientras que el whisky afloja la cadera. Hay que conocer la alquimia de los licores que convierten la conversación en oro o simple plomo.

Lo extraño ocurrió luego del buffet, que suele ser acompañado por bosanova para estimular la digestión. Mutis que presagia una tormenta. De lejos, sin previo aviso y a un volumen muy bajo que pasó desapercibido por un buen rato inició la canción Rompe la piñata. La canción se empezó a notar con el primer charolazo que rompió 27 copas llevas de champagne acompañado del "vivan los novios" iniciado por los padrinos. Este tipo de accidentes suele ser atribuido a meseros enamorados. Pero cuando las esquirlas del primer centro de mesa cayeron sobre el sombrero de la abuela del novio, fue cuando empezamos a notar zafarrancho. La canción fuera de tempo intoxicó a todos. Folklore transformado en killing spree. La olla frágil se volvía un tesoro que debía ser encontrado así fuese socavando el mismo salón hasta sus cimientos.

Ancianos usaban sus bastones para desgajar los candelabros que pendían sobre la mesa de dulces. Un zapatazo tumbó la réplica de la vasija de la dinastía Ming ubicada en el corredor del baño.
¡Que la rompa Felipe! Y Felipe el primo zapateó la estatua de hielo que acompañaba la mesa de quesos. Don Miguel se sacó el cinturón y con la hebilla fue arrancando cada pico de botella de vino que asomaba en el bar. El barman abría los cojines de los sofás con el picahielo.
¡Que la rompa Isaito! Isaías, vecino y amigo de toda la vida de la novia fue el primero en lanzar una silla contra el bar y despedazar el espejo junto a decenas de botellas de licor. Fue el primer beso de Olivia cuando tenían 8 y 11 años respectivamente.
¡Que la rompa Julito! Y cuatro Julios lanzaron con todas sus fuerzas la mesa móvil de los postres contra el espejo de pared completo que desapareció junto a sus reflejos hecho añicos contra el suelo.
¡Que la rompa Jaimito! El novio estrelló su frente contra la estatua de mármol que decoraba junto a la cascada la entrada al salón. Cayó desmayado con un chorro de sangre que manchó el frack, perdiendo la garantía al mismo tiempo de la lividez de su frente. La cicatriz lo acompañaría hasta que las arrugas de su cara lograran hacerla desaparecer en su vejez.

Una frenética y caótica escena. Batrachomyomachia. Pintura negra de Goya.  Dos familias unidas por la destrucción. Mayhem colectivo. Lazos de sangre solidificados por perniciosa brutalidad. Ansiedad sin contratiempos. La necesidad de romperlo todo, un deseo incomprensible por encontrar dulces se apoderó de la turba enardecida. Abuelas haciendo añicos la cristalería. Niños dormidos en dos sillas mientras sus madres arrancaban las cortinas y sus hijos adolescentes acercaban las velas para en una hoguera desaparecer todo aquello que no escondiera los dulces. ¿Dónde estaba la piñata de la que tanto habla la canción? Una rebelión de 15 minutos digna de otra historia de Süskind. El perfume en un hotelucho. Pasión de multitudes. Una canción popular en el momento y lugar equivocados podría acabar con toda la ciudad.

martes, 12 de junio de 2018

Rise and fall of an empire in ten days or less, una historia de @Ed_M_Undo

Leía una y otra vez la carta de suicidio de su amiga: “Yo te amo no porque quisiera que fueras mi hermana. Yo te amo porque quisiera que fueras mi madre”.

Lina respiraba en una habitación llena de vacío. No había tocado nada desde hace una semana aunque venía cada noche. No despertaba ninguna emoción en ella que su amiga hubiese desaparecido. Eran almas congruentes, más cercanas que las almas gemelas. Desde la primera mirada el primer día de clases supieron que eran de la misma especie. La misma soledad. La misma paciencia. El mismo color de sombra.

Por eso siempre la vió como una hermana que hubiese muerto en el vientre de su madre, demasiado pronto para considerarse embrión. Ectoplasma de la siguiente menstruación. Lina había recorrido con sus dedos miles de kilómetros del cabello de su amiga. Cada huída de su casa como pretexto para enrroscarse en sus muslos y respirar cerca de sus rodillas. Su amiga nació para sufrir. Nunca supo como amar. La amó el chico que conoció en décimo grado y a Lina le tocó sobarle su cabeza luego del primer aborto. La amó su madre en su alcoholismo en el que siempre contaba la misma historia. Con las mismas pausas. Las mismas sonrisas. Las mismas pérdidas de memoria. Los mismos desmayos. Las mismas arcadas. El mismo llanto. La misma vergüenza. 

Su amiga amaba como la gravedad ama a la Tierra. Lina era testigo de la subida y caída de cada amor. Rise and fall of an empire in ten days or less. Todo empezaba de una manera explosiva. Su forma de amar no conocía dimensiones humanas. Era de la talla de semidioses. Su amor destruía la consistencia de los días. La sinapsis de la realidad. One week addiction. No se hablaba de nada más. La misma ansiedad. La misma impaciencia. La misma calamidad una y otra vez. El planeta dejaba de girar. No habían horarios. Faltaban a clases. Inventaba fórmulas para romper con la rutina. Luego la nueva rutina rompía su corazón. Habían laberintos que no existían un suspiro atrás. Lina vivía con el corazón en la mano. Apuntaba las mentiras de su amiga para saber como seguir mintiendo a cada momento. Cada paso era un paso en falso. Tejer una realidad momentánea hasta que ella dijera basta y Lina empezara a recoger los fragmentos de su vida. Un millón de pedazos de su corazón. Cristina y los Subterráneos al cubo. Al final todo pasaba tan rápido que parecía una película de Polanski en la que toda la sala de cine entera se había quedado dormida a la mitad. El final no tenía nada que hacer con el comienzo. 

Su amiga era arrebatada de su enamoramiento por un Deus ex makina tras otro. Semidioses que aplastaban reset. Force quit. Que desconectaban su mundo para que todo se reiniciara de acuerdo al plan maestro. Mismos recuentos. Mismos arrepentimientos. Mismos calmantes. Mismos silencios. A Lina no se le suicidó su amiga. Su amiga suicidó la única vida que Lina había conocido. Ella que fue adoptada. Que no tenía que hablar. Que solo tenía que existir. Que no existía sin su amiga. Ahora se había quedado sola. Con una vida que nunca fue suya. Los mismos recuerdos. Los mismos secretos. Se había quedado con su plan y sus procedimientos. Años de redactar un manual para armar desastres. Tenían la misma talla de pies. El mismo alto. El mismo corte de pelo. Los mismos cayos. Lo único que no tenían igual era el alma. La suya era nueva. Made in Japan. La de su amiga edición limitada. Barroca. Edición defectuosa. Con fecha de expiración. 

Había encontrado a una amiga y ahora en su muerte había encontrado una vida que no le pertenecía, pero nadie la iba a reclamar. Lost and found. Lina se mira al espejo y se despide de esa habitación para empezar una nueva vida. Una vida en la que hasta ese momento había vivido de actor secundario. Una vida que siempre le perteneció de todas formas. La misma vida. La misma muerte. La misma suerte.

domingo, 6 de mayo de 2018

Vuelvo a ser fantasma, cuento de @Ed_M_Undo

Deja vú.

Acabo de pasar entre vagones y de nuevo se siente como si lo hubiese hecho dos veces seguidas. Justo al momento de entrar a un tunel. Oscuridad temporal. Conato de ceguera. Turquesa, verde y amarillo. Una aproximación a la claridad. Colores fríos que al mismo tiempo son cálidos. El sonido ensordecedor de las vías. El peso del paso de la locomotora que se come kilómetro a kilómetro la geografía para vomitarla al volver al lugar de partida.

Al abordar el nuevo vagón y cerrar la compuerta la misma sensación de vacio. La sensación de una premonición equivocada. Pero el día es soleado a pesar del frío del clima. Nos dirigimos de Parma a la Spezia. Vamos a pernoctar en Cinque Terre. Quizás no es mi plan predilecto pero Moma ha estado incómoda por mis perdidas. Prefiero darle el gusto. Decirle sí a todo lo que diga. Esconderme detrás de mi sonrisa.

Camino por el vagón. Veo al tipo que duerme con su abrigo esquimal. La chica que sigue en la misma foto de instagram de cuando pasé antes de mi paseo por el tren. Oscuridad efímera de un nuevo tunel. Otro temblor que se desvanece al nacer.

Llego a mi puesto y encuentro a una señora maciza junto a sus dos maletas viejas. Es raro que Moma se mueva cuando yo me vaya, sobretodo por su fijación con el orden y los puestos del tren predestinados. Me paro al final del vagón junto a la puerta a esperarla. Escucho la conversación de unos españoles acerca de la diseñadora famosa que depila a su hija de dos años. La mujer le pregunta a su pareja si eso es legal.

Un empujón me saca del trance. El oficial del tren me pide mi boleto, le digo que lo tiene mi novia, que debe estar en el baño. No se la cree. Balbucea en italiano que volvera. Io ritorno. Miro encima de nuestros asientos y no están nuestras maletas. Eso es más raro aún. Moma tiene la habilidad de planear todo el viaje en su cabeza pero incapaz de hacer una maleta. Yo empaco lo que ella necesitará en una pasarela imaginaria.

Me acerco a la señora y le digo que ahí estaba una chica sentada. No habla ni pizca de inglés ni ápice de castellano. Su italiano debe ser muy de provincia por que no entiendo ni una palabra. Pregunto al tipo que iba a mi lado por Moma y me dice que ahí siempre estuvo la señora. Eso es raro. Él llegó cuando nosotros ya habíamos abordado. El español me mira de reojo, evita contacto directo, ve mi reflejo en la ventana. Me siento de nuevo vacío. La decepción que deja la falsa expectativa. Pregunto a cuatro personas más. Nadie la ha visto. Ni siquiera a mi. Vuelvo a ser fantasma.

Sin saberlo, pienso en el cambio de vagones. Pienso que he cambiado de dimensión. Que he encontrado una nueva forma de hacerlo: quedarme entre vagones al entrar a un tunel en un tren regional de Italia. Si tan solo lo hubiese hecho en Suiza. No está mal Italia pero he desarrollado una segregación geográfica. Una alergia a todo lo que no sea primer mundo. Pienso que no tiene sentido todo lo que acabo de pensar. Moma se debió cambiar de vagón y simplemente nadie estuvo atento a su partida ni a mi llegada.

Solo por si acaso volveré a cambiar de vagón antes de entrar a un tunel, para reencontrar a mi novia, poner las maletas donde deberían estar y volver a experimentar el deja vú que me traiga de vuelta a mi primera dimensión.

Lo intento pero ha perdido efecto si lo hago concientemente. Los que crean el universo no dejan nada al azar. Se me viene a la mente el segundo disco de Weezer. Se me viene a la cabeza Tired of sex. I know i’m a sinner but i can’t say no. Debo concentrarme. Ha pasado media hora desde que Moma desapareció luego que yo desaparecí. La tranquilidad inicial de que no hay paradas por una hora llega a la mitad.

Si mi mente fuera una jaula para mis ideas. Decido recorrer el tren para encontrarla. Espero no encontrar al oficial, tengo 50% de probabilidades de que no vaya en mi misma dirección. No sabría que decirle acerca del ticket, mi novia y mi ausencia de puesto.

Primera puerta. El espacio que separa los compartimientos. En Italia no hay primera clase, solo te mienten que hay primera. Segunda clase es igual a primera. Se ve más cómoda. Un pequeño segmento de pocas sillas vacío. Se ve tan acogedor. Me topo con la puerta del conductor. No recuerdo que estuvieramos a la cabeza del tren. Pero últimamente no recuerdo nada. Regreso a mi vagón. Ahí nadie me conoce. Solo compartimos el mismo oxígeno y los mismos rumores. La mamá que juega con el niño en su tablet, comparten un lenguaje desconocido. Se comunican sin comunicarle a nadie. Eso debe ser amor. La pasajera asiática con su cara nivea y su maleta pequeña que parece pesar una tonelada.


Aprovecho que paso por un baño para desahogar. Los grafitis a mano. El agujero negro. El letrero de no drinkable water. Me miro al espejo. ¿He cambiado? Un grupo de siete niños ingleses que juntos suman 800 pecas. Son idénticos, más parecidos entre ellos que los chinos entre chinos. Otro cambio de vagón. Anhelo por un puente y un deja vú. Moma no está en ninguna parte. En medio de Europa, más perdido que millonario en el Gran Cacao. Temo que en el resto del tren no encuentre a mi novia. Pero continúo. El ugandés que podría ser una sombra bien vestida. El señor que empieza el libro de mil páginas. Cambio de compartimiento. Veo a la mujer con cara desesperada por un cigarrillo. Sus dedos medio y índice engarrotados a la espera de la siguiente parada para encender sus pulmones. Los que duermen con gafas pero podrían estar despiertos y observándome. Nadie me ve pero todos me miran. Miro† un reloj. Faltan 10 minutos para nuestro destino. No llevo reloj. Empiezo a percibir miedo. En mi. En los pasajeros que no me han visto. La pareja que pelea en silencio. El niño que duerme en los pechos de su madre. Los pechos de su madre. El holandés tatuado. La belga tatuada. La americana sin un tatuaje ni cejas. Vagones de colores pasteles. Túnel. Vagón túnel. Salimos de uno y escucho el final de un mensaje en altoparlante que dice en italiano que se me acaba mi tiempo. De nuevo túnel. La gente se empieza a levantar de sus puestos. Me cruzan maletas. Carryons. Bolsos. Mochilas. Me choco con la suiza de dos metros. Pido disculpas en español, en inglés, en francés, en italiano. La mirada de desprecio tiene un solo lenguaje. Corro. Pasamos un tren. Pasamos otro. Tropiezo. Pasamos otro tú`nel. Escucho como el tren desacelera. Entro a un vagón donde todos están de pie. Los europeos tan puntuales ya están listos antes que el tren llegue a su destino. Siento que se me acaba la vida. El tren se ha detenido. He perdido mi novia. Mis maletas. Mi todo. Detrás de una gran maleta aparece Moma. Me recibe con un dónde te has metido. Es una estupidez que te desaparezcas cuando estamos por llegar. Me da la espalda y me vuelve a abandonar. Seguimos nuestro largo viaje. Otro deja vú.

miércoles, 31 de enero de 2018

Sombra, cuento infantil de @Ed_M_Undo

En la jungla hay una sombra que duerme en altos árboles de frondosas crestas y gráciles lianas. Es una sombra juguetona que por momentos adquiere nuevas mañas. En noches oscuras es solo dos ojos amarillos. Lo adorables es la comunión que tiene con su propia sombra, de su hermana astral, su reflejo sin espejo.

Creado el puma, este, empezó a jugar con su sombra. A su creador le causó tanta gracia que decidió convertirla en un animal y la llamó pantera. La pantera vive en una constante noche sin luna. La pantera aprende a caminar antes de respirar. La pantera duerme en sueños por que prefiere estar despierta en la realidad. La pantera no se esconde, todo el universo se confabula para esconderla entre arandelas de bosque. Es tan negra que a veces las hormigas no la ven y le caminan encima en su caravana sin peso que dura mil años.

¿Quieres ver a mi pantera? Mírala en el cuarto oscuro, a veces me visita de su jungla. Le dejo la puerta entreabierta y se acomoda al pie de mi cama. Es tan rápida que si quiero encender la luz ya está en su rama en todos los bosques del mundo y en ninguno. Por eso no la busco, mi pantera siempre me encuentra.

martes, 30 de enero de 2018

Se busca guardián, cuento de @Ed_M_Undo

Érase una pez.

Nántier, el pescador del pueblo, siempre contaba ese chiste del que nadie nunca se reía. Acusaba a la ausencia de alcurnia de sus convoyantes, que su humor británico era muy poco apreciado en estos lares. Que es un claro mensaje que su destino es en otra parte menos aquí.

Era famoso por que un día regresó de su jornada con un pez espada y sin su compañero, Duval. Insistió que había capturado el enorme pez luego que escuchó el grito de su amigo apagarse en las fauces del enorme animal y que de la furia lo atravesó 10 veces con un harpón (la verdad es que nadie en el pueblo tenía harpón) y con la fuerza de 27 niños arrancó del bravo mar al espécimen que luego donó al museo de Valdivia para que sea exhibido a todos los niños estudiantes como advertencia que al mar hay que saberlo respetar.

Han pasado 30 años desde que se colgó la cabeza disecada del pez espada en el museo y aún no consiguen un solo guardián que dure más de un día. Todos huyen al pasar la medianoche insistiendo que el grito que sale de cráneo les hace helar la sangre.

viernes, 29 de diciembre de 2017

Síndrome de muerte súbita, historia de @ed_M_Undo

El taxi Lada se detuvo al pie del edificio viejo con el letrero luminoso que dice anfiteatro. El taxista cuenta los billetes para darle el vuelto a un joven médico. Debe ser médico por su bata, sus ojeras, su ausencia del momento. La estela de humo y el olor a aceite quemado le dan la bienvenida a Aurelio Tobár en su primer día de prácticas forenses en la morgue.

Está ahí porque ningun hospital o clínica, urbanos o rurales lo quisieron recibir. Esta es su última opción. El edificio pertenece al pasado. Capa tras capa de pintura durante 30 años le han dado un aspecto de ser de mentira, de ser de cartón, de ser falso.

En la recepción no hay nadie, ninguna puerta con llave. Aurelio nota que es el primer edificio que ve en Guayaquil que no tiene ninguna reja, este es el único lugar al que ni los ladrones quieren venir. Cuando los ladrones vienen a la morgue lo hacen para quedarse. Vienen chuzeados, disparados, matados, atropellados. Ladrón no muere de forma natural. Aurelio busca en el corredor la prueba de que este no es un lugar abandonado. Que no es el limbo.

Al final del pasillo, donde titila una fluorescente que no tiene cubierta, al empujar la puerta ve la espalda de un doctor gordo y corpulento. Este parece que concentradamente habla en voz baja para si mismo. Aurelio lo contempla, quiere irse, salir corriendo, pero está congelado.

“Pásame la sierra hijo” dice el doctor un poco más alto del zumbido de su trance. “A mi me dice Culebra”. Aurelio entrega el instrumento y se presenta. Le cuenta que nunca ha tenido apodo, que su padrastro lo adoptó y lleva su apellido. Que nunca conoció a su padre.

Este no es el lugar para conversar de la vida hijo, aquí si se conversa es de la muerte. Ahora pásame esa fundita y deposítala en esa camilla. Aurelio carga una funda de comisariato un poco pesada, fría. Vas a inaugurarte hoy con un caso complejo: un niño recién nacido.

El cuidado de Culebra para acomodar el cuerpecito morado del bebé es sobrecogedor, se toma una fracción de siglo ponerlo bocarriba del mesón metálico. Con un escalpelo semioxidado rebana el pecho de la criatura que parece suspirar. ¿Qué ves hijo? Le dice a Aurelio.

Por las señales de contractura pulmonar y la desviación del esternón este niño...murió de asfixia, pero... Aurelio hace una pausa y toma el cuerpito con sus 2 manos. Este niño fue triturado. Culebra lo mira y le dice que tiene 8 días de nacido. Que sus padres tienen 4 niños más.

Que son buenas personas. Que la madre vino devastada. Ellos mismos lo encontraron en la cuna muerto. Que el diagnóstico es Síndrome de Muerte Prematura. Que suele pasar en recién nacidos, que aún se estudian las causas. Aurelio lo mira estupefacto.

No me mires así hijo, dice Culebra. Que no le pueden hacer eso a los padres, que ella no tuvo la culpa, quizás se quedó dormida mientras lactaba, quizás lo puso en la cama y dió media vuelta. Puede pasar. Más a menudo de lo que imagina. Esto no está bien dice Aurelio.

¿Alguna vez has dormido con un niño en una cama de una plaza hijo? Aurelio da media vuelta. Dice que sí, pero que nunca lo mataría. ¿Y por qué has hecho eso si no tienes hermanos menores hijo? Aurelio hace silencio. Te voy a explicar como funciona esto hijo.

Ya cuando pases tantos años como yo en la morgue, empiezas a reconocer las víctimas. Empiezas a diferenciar asesinatos, de accidentes, de homicidio. Los suicidios son los más fáciles de reconocer. Es que uno cuida de uno mismo hasta para matarse.

Yo puedo ver en la paz del niño que era amado hasta cuando su madre lo mataba dormida, que ambos dormían juntos, solo que él para siempre, solo que ella sobre él. Así que apunta la causa de la muerte: Síndrome de muerte súbita. Aurelio le hace caso. Culebra le agradece.

Lo manda a que descanse, que han pasado 4 horas en el caso y que prefiere que esté lúcido por que tienen 2 cuerpos que despachar en la mañana. Aurelio se acomoda en un catre en el cuarto de atrás. Culebra guarda el cuerpecito en una cajita, lo mete en un congelador.

Culebra entra despacio al cuarto donde duerme Aurelio, lo mira con ternura. Le dice que él y su madre se conocieron en la facultad de medicina de la Universidad Estatal hace 25 años. Que con el embarazo ella abandonó la carrera y a él. Que está orgulloso de que sea médico.

De lo que no está orgulloso es de lo que hacía en la escuela en la que trabajaba para pagar su carrera. Esos niños inocentes no merecían eso. Qué sabe que faltó como padre, que pudo haber abandonado la carrera, que no hizo bien en su vida la ausencia de un padre.

Que va a compensar la falta que hizo, que nunca más volverá a abusar de niños, que sabe como los padres pueden matar a sus hijos con amor. Y Culebra con sus 350 libras se sienta encima de Aurelio. No logra más que mover un poco sus brazos antes de morir.

Culebra agarra a su hijo, lo carga hacia su mesón de metal y lo desnuda. Le hace la autopsia y luego crema el cuerpo. Sabe que podrá morir tranquilo ahora que la causa de su muerte ha sido súbita. 

FIN.

viernes, 20 de octubre de 2017

Año nuevo, cuento de Pablo Echeverría.

Cuando llegamos la mujer estaba llorando desconsoladamente. Pensamos que un familiar suyo había sido abatido en los atentados del día anterior, pero en sus manos se sostenía la pequeña figura de una niña. De lejos pensé que era una muñeca de trapo. La cabeza le colgaba con cierto desgano; de sus bracitos delicados se sostenían un par de gotas de sangre, tal vez una hilera de ella, pero los detalles no son mi fuerte; la zapatilla negra aguardaba en el portón, igual que si la muerte la hubiera tomado en plena huida: la mejor imagen que uno podría tener como postal para el recuerdo.
Nos acercamos sigilosamente y apagaron las sirenas de policía. No hubo palabras de ninguno de los dos lados. La mujer solo asintió con la cabeza cuando le informamos que debíamos llevar a su hija a la morgue. <<¿Dónde queda?>>, dijo, y me miró fijamente a los ojos con un horror que aún hoy me estremece hasta los huesos. <<Cerca de la gasolinera central>>, le dije, y subí al auto. No paró de mirar a la ventana con infinita tristeza, con la nostalgia de no volver a verla, de no poder acariciarla y

viernes, 13 de octubre de 2017

Cofradía, cuento de Martín Torres

Acta oficial.

Hora: _12:13_

Celador número: __4___

Registre, en las siguientes líneas, los eventos observados:

El jardín, en medio del sol blanco, espera pacientemente las pisadas de dos miembros de la Cofradía. Sus nombres no son importantes, en realidad. Ambos, casi de la misma estatura, aunque con un par de décadas de diferencia en su edad, se han encontrado en situaciones muy distintas anteriormente. 

En este lugar, ni siquiera la muerte termina por igualar a los individuos: son iguales y la idea es diferenciarlos. Cada paso que se ha extendido por estos jardines calcinantes es distinto al anterior, paralelo a las promesas que se dejan atrás con el polvo. Este tiempo, que transcurre despacio y perpetuo entre las hojas secas que son las sombras de las nubes, profana toda la carne que toca. Cada pequeña arruga, cada mínima marca en la piel y cada cabello que palidece ante el terror de la vejez marcan con su propio tambor lo inevitable.

Ambos, el Viejo y el Joven, pasean con la tranquilidad de quien camina su laberinto. Sus piernas podrían ser fauces que se abren y se cierran de forma vertical, que cortan sus vidas en pequeños fragmentos. Aquí, no se persiguen el uno al otro. No escapan más que para poder encontrarse, del mismo modo en que los desquiciados y los malditos caminan los rieles del tren: de frente ante el encuentro de todos los instrumentos de la decisión. 

Durante toda una vida, o dos, o tres, o ninguna (que es lo mismo) se han caminado a distancias similares. Se han dado cuenta de lo inesperado que resulta despertar en un cuarto cubierto por una película en blanco y negro, a la madrugada, y atender al llamado del deber, de la pobreza o de la ley; a cualquiera de las dos orillas que los conducen al acantilado polvoriento de la acción. 

Ambos han sido bastardos viviendo en un traje miserable, recorriendo el crimen, uno más profundamente que el otro. Ambos han escuchado los alaridos del ebrio que cantaba y paseaba mientras todos dormían para darse fuerzas. Ambos han dejado botellas a medio acabar, mujeres a medio complacer, cigarrillos humeantes… ambos han sido prófugos pero de diferentes demonios. Ambos han rezado también, han tratado de desmenuzar las flores que los cadáveres de los niños olvidaban al ver a Medusa a los ojos, al convertirse en lágrimas pulverizadas por lo que un dios retorcido y demente considera justo. 

¿Quién está en lo correcto? Lo único que separa a un criminal de un policía es el latido que llega primero, o el suspiro que llega al bajar el rifle: el momento en que las almas se alivian o se agitan después de tomar la vida de un hombre y llevársela al infierno que nos sonríe cada día.Ese mismo infierno, también espera las pisadas de la juventud y la vejez. 

Los actos que caminan fuera de la obviedad no les interesan a los hombres que sirven a la justicia. Es precisamente el criminal el que repta dentro de las fauces de su propio frenesí. Solamente cuando el policía se da cuenta de que debe pensar como un criminal para atrapar a su presa se libera ante su propia función. El criminal, por otro lado, se deja llevar ante el impulso de su propia racionalidad: planea, prevé, analiza, contempla y define el sendero casi invisible que se teje como una mecha ardiendo en medio de la chispa universal.

El Viejo y el Joven se arrastran hasta que se pueden poner de pie, hasta que el peligro ha pasado. Se dedican palabras amables ante el respeto que sienten el uno por el otro, porque ambos entienden que debajo de todos los conceptos reside la carne: saben perfectamente que no somos más que tumbas móviles que infectan el vacío con la nada, la materia con lo efervescente. 

¿Quién guardará silencio primero? ¿En qué encrucijada el camino se desgarrará y llevará a uno de los dos al caudal infinito de un silencio superior? El Joven se atraganta con el polvo que se levanta mientras el Viejo cierra sus ojos gastados para evitar que sus pupilas se laceren: en el fondo, les gusta el sabor de la tierra y las lágrimas contaminadas que les obligan a ver el horror de un mundo que decidió por ellos. 

Las plantas que se abren paso entre las fisuras de la piedra los observan. Se abren para escuchar la conversación cordial y para tragarse los rayos de sol que las alimentarán lo suficiente como para arrastrarse en el suelo. Saben perfectamente que ambos miembros de la Cofradía han sentido el beso frío y efímero de una bala hirviente, el acero helado que destripa los tejidos de un cuerpo jadeante. 

Eso es lo que hay pendiente entre los dos: una mirada, una palabra y todos los caminos que conducen a este camino. Y este camino, a su vez, esconde la brutalidad salvaje y melosa de una decisión que cambiará el horizonte entero. Tal vez las nubes no son los sueños de los que sí pueden dormir. Tal vez son los suspiros de resignación de los que caminan. Tal vez son todos los sonámbulos, todos loscadáveres condenados. Todos dioses. ¡Todos en la honda sima de la humanidad! ¡Todos ahogándose contra el fantasma de lo que creen correcto! 

El Viejo llevará al Joven frente a un pelotón de sus pares y esperará a que lo aniquilen o lo olviden (que también es lo mismo). El Joven degollará al Viejo y teñirá un camino con su sangre. Pero no este, no hoy. No hoy. 

Hoy, los pasos de ambos están a salvo, como los dedos del malabarista cuando el último cuchillo se ha dormido y el semáforo ha cambiado de color. Hoy, este jardín se ha ahorrado el horror de ver a dos hombres perderse en medio de la bruma helada y amarilla que cobija al sepulturero. Hoy, el tiempo también puede esperar.