domingo, 6 de marzo de 2016

Mal trip en Montañita, mayéutica por @Ed_M_Undo

A partir de una serie de elucubraciones acerca de un caso de crisis que aparenta una desproporción de magnitudes épicas, emprendo una serie de cuestionamientos que me llevarán hasta la epítome de una serie de desastrosos eventos.

Para que Montañita se posicionara a nivel mundial como un paraíso de libertad y libertinaje, ¿podría lograrlo con la constante vigilancia de la policía?
¿Podría la policía ser tan corrupta que convirtió en un hábito recibir pagos para no realizar sus visitas constantes y cotidianas a Montañita?
¿Pensaron los propietarios de negocios de Montañita que esta inversión en erradicar la ley y el orden, beneficiaría inmensamente sus empresas?
¿Podría permitir el consumo en exceso de alcohol, drogas, sexo libremente en cada rincón de Montañita?
¿ Qué tal si la ausencia de ley permitió que un problema aún mayor se generase, como una red internacional de trata de blancas?
¿No es estratégico Montañita para conocer mujeres de distintas nacionalidades en su paso por la playa para conocerla, identificarla, cotizarla en el mercado de trata de blancas?
¿Qué tal si después de Montañita, la viajera era atraída a estas redes internacionales de trata de blancas?
¿Qué tal si un evento tan desafortunado como la muerte de 2 turistas argentinas en Montañita fuese el detonante para que toda esta estructura de negocio de crimen organizado y trata de blancas se revele?
¿No está envuelto el más alto mando de la policía al permitir que sus integrantes hayan borrado de su ruta para imponer la ley y el orden a Montañita?
¿Puede un crimen resolverse tan rápidamente, sin investigación profunda?
¿Está Montañita lleno de reclutadores de trata de blancas?
¿Y si los presuntos asesinos no las mataron?
¿Si fueron pagados para declararse culpables?
¿Podría el estado pagar para ocultar estos crímenes?
¿Es Montañita un puerto para adquirir mujeres que luego viajarán con destino incierto para caer en las redes internacionales de trata de blancas?
Y para finalizar, la gran pregunta:
¿Podría revelarse por un terrible crimen que cobró la vida de 2 inocentes turistas en la plenitud de su juventud, una red internacional de trata de blancas, instalada en Montañita por su estratégica mezcla de nacionalidades, que se permitió por que la policía, pagada por los propios dueños de negocios del balneario, comprometer a toda la esfera de alto mando de un país, desde el más mísero patrullero hasta un ministro y peor de todo, un presidente?

Les diría que solo Dios sabe, pero la misma gente de Montañita se encargó que no haya Dios ni ley, el pecado es la ausencia de Dios, y aunque Dios está en todas partes, el diablo está en los detalles.

dedicado a María y Marina.

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